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Subversión de Genero.

CUÁN ÉTICA ES LA ÉTICA DEL TRABAJO.

(reconsiderando el trabajo y el tiempo libre)

¿Alguna vez te has preguntado por qué tus padres actúan de manera tan desorientada cuando se trata de las actividades de "ocio"? ¿Por qué empiezan un hobby y, o bien lo van dejando poco a poco o bien se convierte en una patología obsesiva, aun cuando ese hobby parece no tener nada que ver con su vida? Puede que intenten perderse en sí mismos a través de la jardinería o ser fans de un club de fútbol. Puede que tu padre se compre un kit de herramientas completo, pero que sólo lo use unos días antes de dejarlos de lado, antes de
comprarse un equipo de esquí al mes siguiente. O puede que simplemente se pregunte cómo pagar las deudas que tiene después de haberse comprado esa televisión de pantalla panorámica ante la cual se pasa el resto de su tiempo.

¿Y han sido honestos contigo alguna vez acerca de sus trabajos? ¿Disfrutan en ellos? ¿Es el trabajo lo más excitante que podrían estar haciendo, son capaces de llegar a cumplir las metas que desean? ¿Se sienten heroicos y orgullosos cada día que llegan a casa, o se sienten cansados y malhumorados? ¿No encienden esa enorme televisión sólo llegar a casa? ¿Tienen la energía para hacer algo más?

¿Te has preguntado alguna vez si puede haber algo mejor para ellos, y para tí?

¿Cómo es el trabajo?


Debido a la "división del trabajo", la mayoría de los trabajos de hoy en día consisten en realizar tareas muy específicas, una y otra vez, con muy poca variedad. Si eres un fregaplatos, friegas platos: no tienes la posibilidad de interaccionar con otra gente o solucionar complicados problemas muy a menudo, y nunca puedes abandonar la habitación dedicada a lavar platos y salir corriendo a ver el sol. Si eres un agente
inmobiliario no utilizas nunca tus manos para hacer algo, y te pasas la mayoría del tiempo pensando acerca del mercado de valores y de los puntos de venta. Incluso trabajos que incluyen una cierta dosis de variedad pueden ser interesantes y sólo hasta cierto punto, dado que trabajamos en promedio cuarenta horas a la semana, y como mínimo cinco días de siete. Es una gran parte de nuestras vidas la que dedicamos al trabajo. El trabajo es la primera cosa que hacemos en la mayoría de días de nuestras vidas, y no conseguimos hacer nada más. Cuando dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo y energía trabajando en una tarea específica, o aunque sean 10 tareas específicas, tarde o temprano nos sentiremos aburridos y desesperadamente buscando variedad... incluso aunque estemos condicionados a no darnos cuenta de ello.

Además de esto, debido a su voracidad, las grandes empresas han tomado un papel dominante, con el resultado del decrecimiento del autoempleo y de los negocios pequeños. Por ello la mayoría de nosotros no tenemos mucha voz sobre cuáles serán nuestras responsabilidades en el trabajo . Es difícil empezar tu propio negocio o encontrar un vecino para el cual trabajar. A menudo para sobrevivir hemos de tomar un trabajo en el cual debemos obedecer a un cargo intermedio que probablemente no tenga mucho más control sobre su
trabajo que nosotros sobre el nuestro. Dado que no tenemos posibilidad de decidir lo que hacemos, hay muchas posibilidades de que nos sintamos alienados por nuestro trabajo, desinteresados en la calidad de nuestro trabajo. Incluso podemos sentir que los proyectos en los que trabajamos son poco importantes.

Es fácil sentir que que la mayoría de trabajos disponibles son poco importantes, ya que en realidad, la mayoría lo son. En una pura economía capitalista, los trabajos que están disponibles estarán determinados por qué productos tengan más demanda, y a menudo los productos que tienen más demanda ( tecnología militar, comida rápida, ropas de moda) no son productos que realmente hagan felices a la gente. Es fácil sentir que todo tu trabajo es malgastado cuando los productos en los que trabajas tan duro parecen no hacer más felices a la gente a los que son vendidos. Cuánta gente realmente se siente feliz por las patatas fritas de los fast-foods. No podrían sentirse más felices comiendo una comida hecha por un amigo o por un chef que conozcan y que sea el dueño de su restaurante? Resumiendo, el "trabajo" tal como lo concebimos tiende a hacernos infelices porque hacemos demasiado, porque es tan repetitivo, porque no podemos elegir qué hacemos y porque lo que hacemos es a menudo poco importante para la gente.

¿Y cómo es el tiempo libre?
Llegamos a casa exhaustos del trabajo, exhaustos de invertir todo nuestro tiempo y energía en un proyecto que es muy posible que no hayamos tenido la oportunidad de escoger, y lo que necesitamos en recuperarnos. Estamos física y emocionalmente quemados, y nada parece más natural que sentarse tranquilamente un rato y ver la televisión o leer el periódico, mientras tratamos de reunir la fuerza necesaria para el siguiente día de trabajo. Puede que intentemos dejar atrás nuestro cansancio y frustración concetrándonos en un hobby u
otro; pero debido a que no estamos muy acostumbrados en dirigirnos a nosotros mismos en el lugar de trabajo, ocurre que a menudo no sepamos qué queremos realmente cuando estamos libres en casa. Desde luego que habrá una u otra empresa que tenga unas cuantas sugerencias para ello, ya sea a través de la publicidad o al observar a nuestros vecinos. Pero es seguro que esas empresas tienen como mínimo el mismo interés en sus beneficios que en nuestra satisfacción; mientras tanto nos daremos cuenta de que jugar a la videoconsola  es extrañamente insatisfactorio.

De forma similar, es obvio que no tenemos ni el tiempo ni la energía suficiente después del trabajo como para cuestionar nuestra situación, ni participar en actividades que nos satisfagan si éstas requieren mucho tiempo o energía  No nos gusta pensar demasiado en si nos gusta nuestro trabajo, nuestras vidas. Es más, esto podría resultarnos deprimente, y, de todas formas, ¿qué podemos hacer nosotros si no lo disfrutamos? No tenemos la energía suficiente como para disfrutar del arte o de la música que son realmente desafiantes; necesitamos que nuestra música sea tranquila, que el arte no sea amenazador, que nuestros libros sean puro entretenimiento.

De hecho, hemos asociado el realizar un esfuerzo con hacer cosas en el trabajo, el relajarnos y no hacer nada con nuestro "tiempo libre". De esta manera, ya que a muchos de nosotros no nos gusta nuestro trabajo, hemos asociado el "hacer cosas" con sentirse infeliz, mientras que la felicidad, que nosotros sepamos, es... no hacer nada. Nunca actuamos por nosotros mismos, porque gastamos todos nuestros días
actuando para otra gente, y pensamos que actuar y trabajar duro significa el camino hacia la infelicidad. Nuestra idea de felicidad es no tener que actuar ni hacer, estar en perpetuas vacaciones.

Y esta es la razón última por la que muchos de nostros somos infelices: porque la felicidad no significa no hacer nada, significa actuar de forma creativa, hacer cosas, trabajar duro en aquello en lo que crees. La felicidad es una corredora de larga distancia: enamorarse, cocinando una receta original para gente que amas, fabricarte una estantería, componer una canción... No hay felicidad posible en sentarse en el sofá: es algo que debemos perseguir. No somos infelices por tener que hacer cosas, lo somos porque todas las cosas que hacemos no tienen significado para nosotros. Y dado que nuestros trabajos nos agotan y nos alejan de lo que deseamos, son la fuente de mucha de nuestra insatisfacción.

¿Cuál es la Solución?
Sabes que no tienes que trabajar en esos empleos. Es posible arreglárselas sin Pepsi y sin ropas caras, sin la enorme televisión panorámica y sin el diseño decorativo de tu hogar. Puedes intentar iniciar tu propio negocio haciendo algo que te interese (aunque aún así corres el peligro de escasez de variedad en tu trabajo), o puedes intentar encontrar un trabajo que te guste en el mercado laboral de hoy en día (¡buena suerte!), y esto te puede permitir tener suficiente tiempo y energía como para hacer otras cosas que disfrutas. Lo más importante es organizarte la vida de forma que hagas cosas porque las quieras hacer, no porque creen beneficios. De lo contrario, sin importar cuánto dinero ganes, estarás vendiendo tu felicidad por dinero. Recuerda que cuánto menos gastes, menos tendrás que preocuparte acerca de cómo conseguir dinero, y menos tendrás que trabajar en esos lugares deshumanizadores. Aprende a utilizar tu "tiempo libre", no vegetar ni gastarte dinero en entretenimiento, si no para crear cosas y realizarte en ellas. Puede que sean cosas en las
que nadie se gastara dinero, pero que hacen de tu vida (y puede que la de otros) algo mejor.

Algunos argumentarán que el sistema en el que vivimos se quebraría si todos nos largáramos de nuestros puestos de trabajo: ¿sí? pues mejor. ¿Es que no hemos construido ya suficientes coches, centros comerciales, televisiones y campos de golf? ¿Suficientes plantas nucleares? ¿No sería todo mejor si hubiera una escasez de fast-food y un aumento de comida casera? Si hacer música es más satisfactorio que trabajar en una linea de montaje, ¿por qué tenemos tan pocas buenas bandas y tantos aparatos de radio? Por supuesto, un mundo
"libre de trabajo" es un sueño que probablemente nunca veremos; pero, como siempre, el desafío es hacer de este sueño una parte de nuestro mundo, tanto como puedas, para liberarte de las cadenas del consumismo irracional y de los trabajos derrite-cerebros para vivir una vida que tenga más significado.

Un Llamado a las Armas.

Crimethinc., Grupo de Tareas #69, "Vanguardia para la revolución sexual".

Esta es una comitiva ad hoc que consiste en todas las personas que en cualquier momento determinado estan teniendo sexo que es medio para expandir sus horizontes personales, socialmnete prohibido o bien toma lugar en un espacio vedado para tales actividades. Suele incliurir a amantes jovenes y frescxs, gente que vive la vida sin mucho cuidado, y hombres y mujeres de todas las edades que atraviesan experiencias inesperadas; lxs adolecentes que se masturban son siempre consideradxs miembros honorarixs. Quienes esten en busca de conquistas son excluidxs de principio, por supuesto.

Un llamado a las armas!
Porque tenemos tan poco sexo honesto, íntimo y peligrosamente hermoso que nos tienen que vender imagenes chatas para conformarnos. Porque pasamos mucho mas tiempo contemplando estas representaciones en vez de tener sexo cuando dormimos juntxs, el sexo se trata mas de la union de roles que de la union de individuos, y no precisamente roles satisfactorios o que ayuden a la hora de unir individuos. Porque lxs mas extremxs de nosotrxs aun preferirian hablar elocuentemente de la revolucion total, antes que atravesar un momento de experiencia real en un campo que de verdad importa, como nuestras camas. Porque que mientras que nuestras sexualidades se construyan con los medios de comunicacion del silencio y la cultura de la violencia, cada unx de nosotrxs es un caballo de Troya cargando nuestrxs
propixs enemigxs (los valores de dominacion sumision, la paralisis del miedo y la vergüenza) a donde sea que vayamos.

Es hora de dejar de ser espectadorxs y pasar a ser actores y actrices, para recuperar nuestros deseos a traves de transformar nuestras vidas sexuales que son de recreacion pasiva a re-creacion activa. Y para hacer esto, debemos primero reemplazar las representaciones del sexo en nuestras vidas y en nuestro entorno por sexo real. Somos mas de lo que pensas. Sos unx de nostrxs cada vez que transformas un espacio "publico" no "privatizandolo" (ya ha sido privado de cualquier cosa personal, ahi está la ironia de los "Espacios publicos" son en verdad los espacios menos publicos de todos), sino mas bien, transformandolos en espacios para la gente real, llevando a cabo actos que se sientan realmente liberadores... por ejemplo, teniendo sexo.

Tampoco es que el sexo en publico siempre es revolucionario, pero tal sexo es siempre revolucionario en el sentido en que transporta el "hacer el amor" y lo saca de los estrechos confines en los cuales es permitido (hay que aclarar: en los que se permite que agonice enjaulado y privado de toda espontaneidad, al mismo tiempo que nosotrxs tambien morimos con el resto del mundo privado de toda espontaneidad.

Nos deberian reconocer: 1. por la inocencia de nuestras sonrisas culpables, caminando de la mano en la niebla nocturna de los parques: transformados y trascendentes, sin ataduras ni inhibiciones en este mundo seco y sin sueños  /2. por los metodos de control de natalidad usados tirados en los baños de la oficina o en las aulas universidad  /3. por el creciente número de mujeres que saben exactamente lo que quieren y hombres que no tienen miedo de tocarse entre ellos.
Seremos la chispa que encienda la proxima revolucion sexual, ejercitos de amantes dejando de lado sus responsabilidades y levantando a sus amantes, como armas, para combatir la falta de felicidad en el mundo.

Nos dicen "quedense en el closet, allí es seguro" y nosotrxs nos negamos, precisamente por eso! Como aprendimos una y otra vez en esta lucha, nuestra unica seguridad es el peligro.

Amantes del mundo: únanse, no tienen nada que perder mas que su vergüenza y un mundo de placer por conquistar.

HAY UN MUNDO OCULTO DENTRO DE ESTE.

Este mundo, el supuesto "mundo real", es sólo una fachada. Empuja la persiana y verás las bibliotecas llenas de novelas de huidas, las autopistas repletas de fugitivos y simpatizantes, todas las recepcionistas y madres sensatas están tirando de la correa por una oportunidad de mostrar cuán vivas aún están... y todas esas habladurías de responsabilidad y de ser prácticos, son sólo amenazas y engaños para impedirnos estirar nuestras manos y encontrar que el cielo se encuentra a nuestro alcance, ante nosotros.

También ocurre que, si recorres las compactas paredes de aquella ciudad, cuando menos lo esperas, ves una grieta abierta y una ciudad diferente aparece. Luego, un instante más tarde, se ha esfumado. Quizá todo esté en saber qué palabras decir, qué acciones llevar a cabo, y en qué orden y ritmo; o quizás, la mirada, la respuesta, el gesto de alguien sea suficiente; sea suficiente para alguien, para hacer algo por el puro placer de hacerlo, y para que su placer se convierta en el placer de otros: en ese momento, todos los espacios cambian, todas las alturas, todas las distancias; la ciudad se transfigura, se vuelve cristalina, transparente como las alas de una pequeña libélula. Todo debe suceder como si fuera por casualidad, sin atribuirle demasiada importancia, sin recalcar que estás llevando a cabo una operación decisiva, y obviamente recordando que en cualquier momento la vieja ciudad regresará y sellará su techo de hormigón, neón y smog por sobre nuestras cabezas.

HAY UN MUNDO SECRETO OCULTO DENTRO DE ESTE
Puedes saborearlo en el choque y el ruido de un primer e inesperado beso, o en la sangre en tu boca ese instante después de un accidente, cuando te das cuenta de que todavía estás vivo. Sopla en el viento que sientes en las azoteas de una verdadera noche imprudente de aventuras. Lo oyes en la magia de tus canciones favoritas, cuando te elevan y te transportan en formas que ninguna ciencia o psicología ha podido explicar jamás. Podría ser que hayas visto evidencia de esto, rayado en las paredes de los baños, en un código sin clave; o hayas podido hacer una pálida reflexión de ello en las películas que crean para mantenernos entretenidos. Está entre las palabras, cuando hablamos de nuestros deseos y aspiraciones, aún acechando -en alguna parte- por debajo de las limitaciones de ser "realista" y "práctico".

Cuando poetas y radicales se quedan despiertos hasta el amanecer, rompiéndose la cabeza por la perfecta secuencia de palabras o acciones, para llenar corazones (o ciudades) con fuego, ellos están intentando encontrar una entrada oculta a él. Cuando tarde en la noche, los niños escapan por sus ventanas para ir por ahí; o cuando luchadores por la libertad buscan un punto débil en la coraza del gobierno, ellos están tratando de entrar a escondidas en él; pues son ellos quienes saben mejor que nosotros donde se ocultan las puertas. Cuando adolescentes destruyen un cartel publicitario para provocar persecuciones -que duren toda la noche- con la policía, o anarquistas interrumpen una manifestación pacífica para destrozar las ventanas de una sucursal de una gran cadena de negocios; ellos están tratando de tomar por asalto sus puertas.

Cuando estás haciendo el amor y descubres una nueva sensación o región del cuerpo de tu amante, y los dos se sienten como exploradores descubriendo una nueva parte del mundo, como si hubieran descubierto un oasis en el desierto o la costa de un continente desconocido, como si fueran los primeros en llegar al polo norte o a la luna, ustedes están trazando sus fronteras.

No es un lugar más seguro que éste; al contrario, es la sensación de peligro allí presente, que nos trae de vuelta a la vida: la sensación de que por una vez, por un momento que parece eclipsar el pasado y el futuro, hay algo real en juego.

Tal vez te tropezaste con esto, una vez, por accidente y quedaste asombrado por lo que encontraste. El viejo mundo se hizo trizas detrás de ti, y ningún doctor, físico o metafísico, pudo volver a armarlo de nuevo. Todo lo anterior se convirtió en trivial, en irrelevante, en ridículo, así como de repente los horizontes parecían acercarse a tu alrededor, y caminos mucho mejores de los que pudiste imaginar se aparecieron. Y quizás juraste que nunca regresarías, que vivirías el resto de tu vida electrizado por esa urgencia, en la excitación del descubrimiento y la transformación; pero regresaste.

El sentido común impone que este nuevo mundo sólo puede ser experimentado temporalmente, que sólo es el shock de la transición, y nada más; pero los mitos que compartimos alrededor de nuestras fogatas narran una historia diferente: oímos acerca de mujeres y hombres que permanecieron allí por semanas, años, que nunca regresaron, que vivieron y murieron -allí- como héroes. Nosotros sabemos, porque lo sentimos en ese ancestral rincón de nuestros corazones que alberga el recuerdo de libertad desde épocas remotas, que este mundo secreto se encuentra cerca, esperando por nosotros. Puedes verlo en el resplandor de nuestros ojos, en el desenfreno de nuestras danzas y nuestras aventuras amorosas, en la protesta o fiesta que se escapa de las manos.

Tú no eres la única persona tratando de encontrarlo. Estamos aquí afuera, también... algunos de nosotros incluso estamos esperando por ti. Y deberías saber que cualquier cosa que alguna vez hayas hecho, o considerado hacer para llegar allí no es disparatada, sino hermosa, noble, necesaria.

La Revolución, es simplemente la idea de que podamos entrar a ese mundo secreto y nunca regresar; o mejor, que podamos hacer arder éste en llamas, para revelar por completo el que se esconde debajo. 

LAS PALABRAS MIENTEN.

Las palabras mienten, mienten, MIENTEN, engañan. ¿Nada nuevo verdad?

Los políticos mienten, son unos corruptos, bla bla bla. Siempre tenemos la fácil opción de mirar a aquellos que odiamos y decir que mienten bla bla bla.

Pero siempre tenemos a nuestro lado los que dicen la verdad, cosas buenas, cosas en las que creemos. Sea Noam Chomsky, o Bonano o esos simpáticos pseudónimos de Crimethinc. ¡Estos si que son verdaderos, estos sí que me hacen soñar en un mundo diferente! Estos son los buenos!

Y por lo tanto les creo. Sus ideas penetran en mí. Ni los conozco, ni sé cuáles son sus hipocresías ni sus mentiras. Nos creemos que lo que leemos es TODO lo que realmente són esas personas. Nos creemos lo que esa gente escribe, no vemos sus censuras ni pensamos en que quizá el más bello, optimista y radical texto pueda ser escrito en un único momento positivo o eufórico de una persona conformista y apática. ¿No es posible? Y ¿por qué no? Pueden estar tratando de expresar lo que les gustaría que fuese, no lo que viven cad día. ¿Por qué no? Puede que nuestro ídolo vegano escriba violentos textos anti-cárnicos mientras come una hamburguesa. ¿Imposible? ¿Por qué?


Simplemente conectamos el canal al cuál queremos subscribirnos. Simplemente creemos en algo que quizá no vemos a nuestro alrededor. 

No hay nada más fácil que engañar y ser engañados a través de las palabras escritas. No hay nada más estúpido que creerlas. Un escritor con buena capacidad, aunque fuera anarquista convencido, sería capaz de escribir un buen y convincente texto fascista.


No creamos en las palabras, todavía menos en estas que estoy escribiendo. No te fíes de alguien que se basa en palabras para definir quién es. No dejemos que las palabras de otros nos posean y nos limiten, que nos hagan ver el mundo de manera ideal. El mundo ideal no existe. 

Sólo si existe es TU mundo ideal, aquél en que tus manos tocan tierra, tu nariz olfatea pólvora. Siente la magia: ¿alguien ha descrito alguna vez lo que sientes al colocar una bomba en una empresa de alta tecnología? ¿O la sensación que te ha producido un ocaso de otoño? ¿O cómo te has sentido apaleado por un grupo de nazis? La emoción en la lectura no puede sustituir a la sensación en el contacto y en la vivencia. Son dos cosas diferentes.


Podemos llevar una vida creyendo en lo que otra gente (suponemos) que vive y cree. Podemos ser tremendamente revolucionarios a ojos de otras personas a través de conversaciones donde recuperamos lo que dijeron esas otras personas a las que leimos. Podemos creer que mañana empezaremos a hacer lo que ese texto dice que hemos de hacer.

Podemos esperar a que otra gente organice aquella acción directa que creemos debe ser realizada, o quejarnos de porqué nadie da ese primer paso, y decir a todo el mundo que "en mi ciudad ni pasa nada". O acudir a ese acto que es tan perfecto en teoría que va a cambiar el mundo, y luego deprimirnos porque solo acudieron 15 personas. 
El papel del espectador es siempre triste. Nunca acaba de sentir la excitación del que participa y crea activamente. Siente el éxito o el fracaso, pero siempre como algo ajeno. Cree en palabras, ideas...pero nunca salen de él. Como buen anarquista no cree en los líderes, pero es siempre rebaño. Ni siquiera es líder de su propia vida, y lo busca siempre en otro lugar. Está realmente jodido.


Para los lectores esto será otro texto, algo que según mis propias palabras, no debe ser creído. Espero que eso SI haya quedado claro. 
Todo este Heraldo 2 no es nada más que el mundo de otras personas! Analizalo, criticalo, adóralo, ódialo...siempre es mejor hacer eso acerca de un trozo de papel que de la propia vida, ¿no? Más sencillo. No hay nada más triste que el papel de crítico de arte. Siempre analizando y creyendo saber sin nunca estar realmente en esa posición de "artista". Quizá prender fuego a esas obras de arte que le poseen le haría sentir vivo de nuevo. 

Bueno, muchos otros de nosotros somos expertos críticos de las vidas, acciones y creencias de otras personas. Nos falta fuerza vital como para enfrentarnos y hacer cosas por y para nosotros mismos, así que nos creemos con el derecho de criticar negativamente lo que hace otra gente. En vez de predicar con el ejemplo, de hacer ver (de hacernos ver a NOSOTROS MISMOS) cómo vivir de otra manera a través de nuestras acciones (y no necesariamente a través de un texto), en vez de eso llenamos el tiempo en la crítica de todo aquello que no se ajusta perfectamente a lo que es "correcto". La verdad, prefiero disfrutar de mi sobrinita, hacer que pase un buen rato sin necesidad de ver películas de princesas y príncipes, sin tener que ir con ella al shopping que tener que pasar otra tarde de conversación entre amigos cagándome en los anarco-sindicalistas porque son unos desfasados de hace medio siglo BLA BLA BLA zzzzzzzz(uff, me quedé dormido)

Nos hemos acostumbrado a leer textos y escritos de gente lejana. Nos hemos olvidado de escuchar cuentos orales de gente a la que conocemos y apreciamos, o de desconocidos en la ruta. Nos permitimos el lujo de pasarnos las horas muertas (que cada vez son más...cuidado cuidado que te agarran) frente a la computadora matando el tiempo y negando lo que el inconsciente nos pide: CORRE, SALTA, HAZ EL AMOR, CONSTRUYE UNA BOMBA, ESCUCHA A LOS ARBOLES, GRITA!! 
Puedes sentirte tranquilo mientras escribes cartas a políticos pidiendo que dejen de ser tan malos. Puedo ver a la secretaria de ese político desechando a la basura todas ellas antes de abrirlas. Puedes leer todas las revistas izquierdistas, puedes creer que alguien hará lo correcto por tí, mientras tú esperas. Puedes gastar más papel a través de la burocracia, de los panfletos y de los trámites judiciales del que se utilizará de esas hectáreas que pretendes salvar. Venga, lo estás deseando, excítate y ponte delante de un bulldozer, átate a un árbol...¿no te sientes MÁS VIVO?
No puede haber paz real mientras vivamos entre gente que ya nos ha declarado la guerra, no puede haber paz, sólo capitulación. Ni tan siquiera esta lleva a más paz, si no a más explotación y a más degradación. No somos responsables únicamente por lo que hacemos, si no también por lo que está en nuestras manos parar. Antes de poder hablar de paz, debemos de hablar honestamente acerca de la guerra que ya se está dando, y hablar honestamente de pararla por cualquier medio. Los que la declararon no van a parar si les pedimos por favor que lo hagan. Sólo hay un lenguaje que ellos entienden, y todos sabemos cuál es. Y aún así no actuamos claramente sobre ello... sólo hablamos y leemos y delegamos...qué aburrimiento. 

Saludos, disidentes.

La historia no es algo que le pasé a la gente, es la actividad de las personas; en todo momento, en cada decisión, en cada gesto, hacemos nuestra cultura, nuestras historias de vida, nuestro mundo. ¿Asumimos nuestra responsabilidad o atribuimos este poder a los ejecutivos, políticos, estrellas de pop, los sistemas económicos, o deidades?


En una sociedad que glorifica el poder y nuestra pasividad, todo pensamiento que cuestiona esta pasividad es un pensamiento criminal. El pensamiento criminal es la transgresión, sin la cual la libertad y la autodeterminación es imposible; es la llave maestra que abre las prisiones de nuestro tiempo.

CrimethInc. es el mercado negro, donde se comercia este contrabando precioso. Aquí, los mundos secretos de los ladrones, los alborotadores, los marginados, los desertores, los adúlteros, los vándalos, los soñadores (es decir, de todos nosotros, en esos momentos en que, con ganas de más, nos entregamos a pequeñas rebeliones), convergen para crear puertas hacia nuevos mundos donde el robo, el engaño, la guerra, el aburrimiento y demás,son simplemente obsoletos. 


Este blog es una de las muchas manifestaciones de la red subterránea  a través del cual trabajamos para hacer realidad estos sueñospara tomar las riendas de nuestras vidas y nuestra historia en lugar de usar la misma energía para insistir en qué estamos haciendo por ella. Si usted tiene ideas y las intenciones de ilícitos que compartir con nosotros, le invitamos a unirse a nosotros aquí.


Está entrando en Cyberia (Población: cero).
Una nota sobre los medios. 


Debido a tu vago interés en esta materia; que se ha considerado antisocial por la nueva policía del pensamiento;  te has exiliado a Cyberia. Puedes creer que tu visita es voluntaria, pero te preguntas: ¿Puedes vivirlo (En tiempo real, a todo color y fuera de la red)? La revuelta y la transformación sobre la que fantaseas, ¿ Estarás aquí sólo contemplando y negociando con representaciones de estas cosas? Las nuevas cámaras de aislamiento y salas de interrogación no necesitan, en gran medida, ningún procedimiento judicial o aplicación de la ley para actuar. Nos limitamos a  cubiculos de oficina, cafés internet, habitaciones solitarias; voluntariamente; incluso a nosotros mismos  creyendo haber encontrado el acceso a nuestros sueños y deseos allí. 


No te criticamos, por supuesto, ya que estamos en la misma situación que tú, en un auto-exilio similar. Vamos a utilizar este tiempo en el desierto como los antiguos presos políticos lo hicieron: sin acostumbrarnos a esto, no para construir una nueva vida en torno a está amputación voluntaria, sino educándonos, aumentando nuestro poder y conexiones, así cuando podamos volver a la sociedad estaremos armados de nuevas herramientas para el desmontaje y la reconceptualización de esta. 


Retomemos el mundo, en lugar de la "superautopista de la información"  sobre la que estamos siendo conducidos lejos de él tan rápidamente, así que un día no habrá necesidad de que nadie vuelva aquí, ademas de historiadores equivocados y otros arqueólogos de los cementerios malditos del pasado. 


Nos vemos al otro lado de la pantalla, si lo haces. 


Crimethinc, colectivo de ex-trabajadores.