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ACÉPTALO,TU POLÍTICA ES MAS ABURRIDA QUE LA MIERDA.

por Nadia C.

Acéptalo, tu política es más aburrida que la mierda.

Sabes que es verdad. Si no fuera así, ¿por qué todo el mundo se esconde cuando pronuncias ésta palabra? ¿Por qué la concurrencia a tus reuniones grupales de discusión sobre teoría anarco-comunista ha sufrido una caída peor que cualquiera experimentada anteriormente? ¿Por qué el proletariado oprimido no ha entrado en razón y se ha unido a ti en tu lucha por la liberación del mundo?

Quizá, luego años de lucha para educarlos acerca de su papel de víctimas, has llegado a culparlos por su condición. Les debe gustar ser pisoteados por los agudos tacones del capitalismo; y si no fuera así, ¿por qué no se han unido a ti: encadenándose a lugares, coreando consignas en protestas cuidadosamente planeadas y organizadas, y frecuentando centros anarquistas? ¿Por qué todavía no se han sentado a aprender toda la terminología necesaria para una auténtica comprensión de las complejidades de la teoría económica marxista?

Lo cierto es que, para ellos, tu política es aburrida porque les resulta realmente irrelevante. Ellos saben que tus anticuados estilos de protesta -tus marchas, pancartas y reuniones- son actualmente incapaces de efectuar un cambio real, ya que se han convertido en algo demasiado predecible dentro del statu quo. Ellos saben que tu jerga post-marxista es repulsiva, ya que es realmente un lenguaje de mera discusión académica, y no un arma capaz de debilitar a los sistemas de control. Ellos saben que tus disputas internas, tus grupos disidentes y tus peleas interminables acerca de teorías efímeras, no pueden producir ningún cambio real en el mundo en el que viven día a día. Ellos saben que no importa quién mande, qué leyes haya en los libros, o bajo qué "ismos" los intelectuales se alineen; el contenido de sus vidas seguirá siendo el mismo. Ellos saben tanto como nosotros, que nuestro aburrimiento es la prueba de que esta "política" no es el camino a ningún cambio real. ¡Nuestras vidas ya son lo suficientemente aburridas!

Y tú también lo sabes. ¿Para cuántos de ustedes la política es una responsabilidad? Algo a lo que se comprometen, porque sienten que deberían hacerlo, cuando en lo más profundo de sus corazones hay millones de cosas que preferirían estar haciendo. ¿Tu trabajo como voluntario, es el favorito de tus pasatiempos, o lo haces sin ningún sentido de obligación? ¿Por qué piensas que es tan difícil motivar a los demás a realizar tareas voluntarias como las que realizas? ¿Podría ser que fuese simplemente el fruto de tu cargo de conciencia, lo que te lleva a cumplir con tus "deberes" para ser políticamente activo? Tal vez, le agregas emoción a tu "trabajo" intentando (conscientemente o no) tener problemas con las autoridades, intentando ser arrestado: no porque vaya a servir de algo a tu causa, sino para hacer las cosas más excitantes, para reconquistar un poco el romance de las épocas de revueltas pasadas. ¿Has sentido alguna vez que estabas participando en un ritual, en una larga y establecida tradición de protestas que realmente sólo sirven para fortalecer la posición establecida? ¿Has anhelado alguna vez, en secreto, escapar del estancamiento y aburrimiento de tus "responsabilidades" políticas?

No es de extrañar que nadie se haya unido a tus esfuerzos políticos. Quizá te digas a ti mismo que es duro, que no es reconocido, pero que alguien debe hacerlo. Entonces, la respuesta es NO.

Tú, en realidad, nos perjudicas gravemente a todos con tu pesada y tediosa política. Aunque, de hecho, no hay nada más importante que la política. NO hablo de la política de la ley y la democracia representativa, en la que es elegido un legislador para firmar los mismos decretos y perpetuar el mismo sistema. Ni la política del "Comencé a militar en la izquierda radical porque me encanta discutir acerca de detalles triviales y escribir retóricamente acerca de una inalcanzable utopía" anarquista. Ni tampoco la política de cualquier líder o ideología que exige que te sacrifiques por "la causa". Sino la política de nuestra vida cotidiana.

Cuando separas la política de las experiencias inmediatas y cotidianas de hombres y mujeres, ésta pasa a ser completamente irrelevante. Se convierte en el dominio privado de ricos y cómodos intelectuales, que pueden darse el lujo de complicarse sus vidas con tan monótonas y teóricas cuestiones. Cuando te involucras en política por un sentimiento de obligación y haces de la acción política una pesada responsabilidad, en lugar de un excitante juego, que valga la pena por sí mismo, ahuyentas a gente cuyas vidas ya son lo suficientemente pesadas como para añadir más tedio. Cuando conviertes a la política en una cosa sin vida, triste, una responsabilidad espantosa, se convierte simplemente en otra carga para la gente y no un medio para quitarles un peso de encima. Por consiguiente, le arruinas la idea de política a la gente para la cual debería ser lo más importante; puesto que todo el mundo tiene interés en tomar el control de sus vidas, en preguntarse a sí mismos qué es lo que no desean para ellas y cómo conseguirlo. Muestras la política como algo patético, un juego de clase media/bohemio sin sentido, que se refiere solo a sí mismo; un juego sin relevancia para las vidas reales que viven día tras día.

¿Qué debería ser lo político? Que disfrutemos lo que hagamos para conseguir techo y comida, si sentimos que nuestras interacciones cotidianas con nuestros amigos, vecinos y compañeros son gratificantes; que tengamos la oportunidad de vivir cada día como deseamos hacerlo. Y la "política" no debería consistir meramente en discutir estas cuestiones, sino en actuar directamente para mejorar nuestras vidas en el presente inmediato. Actuar de un modo que es de por sí entretenido, excitante, placentero: es político; ya que cuando la acción política es tediosa, agotadora y opresiva, sólo puede perpetuar tedio, fatiga y opresión en nuestras vidas. No debería desperdiciarse más tiempo debatiendo sobre cuestiones irrelevantes cuando debemos ir otra vez a trabajar al día siguiente. No más protestas-rituales predecibles que las autoridades saben demasiado bien como manejar; ni tampoco más protestas-rituales aburridas que no le parecerán a posibles voluntarios como la manera más emocionante de pasar un sábado por la tarde; claramente, éstas no nos llevarán a ninguna parte. Basta de "sacrificios por la causa". ¡Porque para nosotros, la felicidad -en nuestras propias vidas y las de nuestros compañeros- debe ser nuestra verdadera causa!

Después que hagamos de la política algo relevante y excitante, el resto le seguirá sólo. Pero de una monótona, meramente teórica y/o ritualizada política, nada valioso puede surgir. Esto no quiere decir que no debamos mostrar interés por el bienestar de los seres humanos, de los animales, o de los ecosistemas que no están directamente en contacto con nosotros en nuestra existencia diaria. Pero la base de nuestra política debe ser concreta: ésta debe ser inmediata, debe ser obvia para todo el mundo -para que sea merecedora de esfuerzo-, debe ser divertida por sí misma. ¿Cómo vamos a poder hacer cosas positivas por otros, si nosotros mismos no disfrutamos nuestras propias vidas?

Para ser más claros: si te pasas una tarde recogiendo comida de tiendas que de lo contrario hubiese ido a parar a un basural y la sirves a gente con hambre y a gente que está cansada de tener que pagar por comida: ésa es una buena acción política, pero sólo si la disfrutas. Mientras lo haces con tus amigos, si conoces a nuevos amigos, si te enamoras o intercambias historias divertidas; o simplemente si te sientes orgulloso de haber ayudado a una mujer a aliviar sus necesidades económicas: ésa es una buena acción política. Pero si te pasas la tarde redactando una furiosa carta a un obscuro periódico izquierdista, objetando el uso que un columnista le dio al término "anarco-sindicalista", eso no va a lograr un carajo -y lo sabes-.

Tal vez sea hora de una nueva palabra para "política", ya que ustedes han convertido la antigua en una mala palabra. Por lo que cuando hablamos de actuar juntos para mejorar nuestras vidas, nadie debería posponerlo. Y es entonces que les presentamos nuestras exigencias, las cuales no son negociables y deben ser cumplidas cuanto antes; porque no vamos a vivir para siempre, ¿o sí?

1. Hagamos de la política algo nuevamente relevante en la experiencia de nuestra vida diaria. Mientras más lejos se encuentre el fin de nuestra preocupación política, menos significará para nosotros, menos real y apremiante nos parecerá, y más aburrida será.
2. Toda actividad política debe ser placentera y excitante de por sí.
3. Para lograr cumplir estos dos primeros pasos, deben ser creados métodos y procedimientos completamente nuevos. Los viejos son anticuados, están pasados de moda. Tal vez NUNCA fueron buenos del todo, y es por eso que el mundo está como está.
4. ¡Disfruten de ustedes mismos! ¡No existe excusa alguna para estar aburridos... o aburrir!

¡Únete a nosotros en hacer de la "revolución" un juego; un juego en el que todos lo arriesguemos todo, pero no obstante, un juego deleitante y sin preocupaciones!

CÓMO OBTENER LO QUE DESEAS.


¿Qué es lo que más deseas en el mundo? Más dinero, un nuevo estéreo para el coche, unas vacaciones? ¿Perder cinco kilos? ¿Llegar temprano a casa para ver tu serie favorita? ¿O es algo más que eso, algo más difícil de definir?


Quizás hayas perdido para siempre las esperanzas de darte cuenta cuáles son tus verdaderos sueños, y te conformas con cosas más pequeñas, porque al menos parecen realizables. Quizás nunca se te ocurrió preguntarte si las metas que has estado persiguiendo, realmente son las que más deseas. Tal vez, al igual que mucha gente, te sientes como si estuvieses siendo obligado a hacer cosas, como si tu vida no te perteneciera. ¿Con qué frecuencia te sientes de ese modo?


Aquí tienes una idea atrevida: todo lo que hagas en tu vida deberías hacerlo porque lo deseas hacer más que nada en el mundo. Y cuando hagas planes, deberías aspirar a la más excitante y maravillosa vida que puedas imaginar, no sólo al tradicional "éxito" y a la convencional  "seguridad", que son los premios de consolación de los cansados y desesperanzados. ¿Qué podría ser más radical que elegir tus acciones de acuerdo a cuán agradables sean, en vez de cuán morales, responsables y socialmente aceptables parecen ser? Y aun así, ¿qué otra cosa tiene realmente sentido? ¿No hemos intentado cumplir con los deseos de cada amo y señor en esta tierra, menos con los nuestros; peleando por toda causa habida y por haber, excepto por las nuestras? ¿A dónde nos ha llevado todo esto?


Perseguir tus deseos, no significa simplemente seguir a ciegas tus impulsos, a donde sea que conduzcan. Significa, primero, descubrir lo que realmente deseas: yendo a través de tus deseos y decidiendo cuáles son reales y cuáles ilusorios, cuáles son más fuertes y cuáles más débiles, cuáles al final te proporcionarán la mayor felicidad. Significa reconstruirte a ti mismo y a tu vida para que así puedas perseguir tantos deseos propios como sean posibles (ya que no existe garantía alguna de que todos ellos puedan ser simultáneamente alcanzados; la mayoría de nosotros nos encontramos siempre tirando en diferentes direcciones, alentados por impulsos y anhelos que se contraponen). Significa priorizar y analizar nosotros mismos nuestros deseos. Quizás, lo que desees sea sentirte mejor contigo mismo: ¿es hacerte las uñas, la respuesta; o podría ese impulso haber nacido de tus inseguridades? Tal vez, ames el campo: ¿es suficiente para ti comprarte un
par de hectáreas y disfrutar eso, mientras el resto del mundo poco a poco se envuelve en cemento?


Perseguir nuestros deseos también significa reconstruir nuestra sociedad. Cada uno de nosotros es el producto del mundo en el que vivimos; y más aun, este mundo en sí es el producto de nuestros propios esfuerzos. Para reconstruirte a ti mismo y a tu vida, debes reconstruir el mundo que te moldea y te afecta, y para ello necesitarás la ayuda de todos los demás. Si deseamos perseguir la felicidad, deberíamos hacernos cargo del mundo que estamos creando, y juntos, asegurarnos de que será uno que cree felicidad para todos
nosotros. ¿Pero hacer lo que queramos, no nos enfrentará unos a otros? No, nos forzará a trabajar juntos. Dado que los más grandes y ambiciosos esfuerzos, no pueden ser llevados a cabo solos; es por ello que se requiere de la participación de otra gente, incluso de sociedades enteras. La mayoría de nosotros desea comunidad, amistad, y sentirse seguros y libres con otros, más que casi cualquier otra cosa; y es por eso que nos necesitamos mutuamente para alcanzar todas estas cosas. Para crear una comunidad en la que cada uno de nosotros pueda disfrutar la vida al máximo, debemos hacer posible que todos nosotros persigamos nuestros sueños y que seamos libres y creativos. De lo contrario, nos estaríamos engañando a nosotros mismos acerca de nuestro potencial mutuo, así como también del que llevamos dentro. Ése es el secreto que la muy poco ambiciosa "generación yo" se perdió: pasado un cierto punto, la codicia y la generosidad se cruzan.


Y sí, esto será difícil, especialmente al principio. Nada es más difícil que obligarte a ser siempre honesto contigo mismo, exigiendo lo máximo de ti y de cada día de tu vida. Esto nos enfrentará al orden establecido; eso es seguro. Pero si existe alguna lucha por la que valga la pena pelear, definitivamente es ésta. Una contienda en la que participen el enorme potencial que cada uno de nosotros tiene y el -más enorme aun- potencial que todos nosotros podríamos tener juntos, contra todo lo que en este mundo es sin sentido, insignificante, desagradable...

La alternativa, por supuesto, es conformarse con lo que hoy tenemos, y jamás cuestionar si podría haber algo mejor para nuestras vidas.


A la larga, la felicidad no llega con simplemente obtener lo que deseas y tenerlo, sino más bien con el proceso de buscarla, con la libre persecución de tus deseos y ambiciones. Es ese sentimiento de excitación y ligereza cuando te sientes libre de ser y hacer lo que deseas, cuando la vida se convierte en una placentera y siempre cambiante danza. Luego de siglos de aburrida servidumbre a la responsabilidad, a la propiedad y a la necesidad, no estamos acostumbrados a expresar y seguir nuestros sueños; pues bien: ha llegado la hora de aprender cómo.


Recuerda el día más importante de tu vida, el día en que descubriste por primera vez el amor, o la música, o la aventura... cuando cientos de nuevas puertas se abrieron y el mundo pareció más grande que nunca, y de pronto todo era posible. ¿Por qué no puede sentirse así cada día? Bueno, por una razón; no vivimos precisamente en una sociedad que está diseñada para ayudarnos a distinguir y perseguir los deseos de nuestros corazones, ¿o sí? Más allá de lo que la retórica de "la libertad y la persecución de la felicidad" sugiera, nuestra sociedad ha rebasado el límite de lo absurdo con distracciones y restricciones. También estamos tan ocupados luchando por seguir el impuesto ritmo de vida, que hasta incluso nos resulta difícil recordar nuestros sueños, y mucho menos ir en busca de ellos. Y cada uno de nosotros se siente tan impotente, que resulta igual de difícil recordar que este mundo -en el cual vivimos-, es el resultado de nuestros propios esfuerzos: es nuestro trabajo lo que lo ha hecho ser así. Nuestra especie ha transformado por completo el planeta. ¿Este mundo que hemos construido, es el mejor de todos los posibles?


Si no lo es, ¡por qué no dejamos de construirlo, e inventamos nuevas formas de vivir y trabajar juntos; para que entonces podamos construir otro mundo mejor, que será mucho más placentero para todos nosotros! ¿Para qué deberíamos trabajar, si no es para el placer y el gozo?


¿Has hecho alguna vez el amor y te sentiste tan bien que incluso pareció peligroso? Estar enamorado significa desear realmente vivir en un mundo diferente: un mundo más apasionante, más bello y sin preocupaciones.
Un mundo en donde todo importe y nada sea jamás aburrido.

¿Por qué razón no habríamos de comenzar a construir ese mundo hoy, aquí mismo?











CONSEJOS SEXUALES PARA JOVENES INQUIETAS (E INQUIETOS).

¿Tienes problemas sexuales? ¿Te cuesta mantener relaciones sexuales satisfactorias o simplemente tienes dificultades para encontrar los compañeros adecuados para compartir este aspecto de tu vida? Posiblemente sea así, no hay más que mirar a la estantería de revistas de cualquier tienda y veremos en los titulares de los artículos hasta qué punto estamos sexualmente perdidas y frustradas los hombres y las mujeres de hoy en día. 


Desgraciadamente, estas revistas sólo ofrecen tratamientos sintomáticos (de otra forma no podrían publicar los mismos artículos una y otra vez cada mes), en vez de soluciones radicales y reales. Hasta la fecha, pocas personas se han atrevido a ser abiertas y sinceras respecto a sus problemas, gracias a la presión social para tener éxito en todos los temas; así que dentro de nuestro programa general para ofrecer ayuda allí donde sea necesaria, les ofrecemos algunos consejos: 


- Basta de intentar que nuestra sexualidad nos sirva en nuestros intentos de ser ciudadanos modelo (amante responsable, "macho-man", etc...). Lo cierto es que no sirve para eso, y usada así sólo hará que empeore.


- Basta de intentar que nuestra vida sexual (o sentimental, o "romántica", o lo que sea...), por sí sola, nos ofrezca cualidades que deberían ser intrínsecas de cada momento de nuestra vida. No es el papel de tu sexualidad el de ser tu única fuente de excitación, o de intimidad, o de placer; el papel del sexo es simplemente ése: el de ser sexo. Si te sientes atrapada o inseguro o aburrida en cualquier otra parte, probablemente te suponga un gran trabajo olvidarte de estos sentimientos en la cama.


- Si tu imagen del séptimo cielo es conseguir sexo perfecto con una pareja ideal, olvídate de ella. El paraíso no puede ser un momento aislado de tu vida; tiene que ser un estilo de vida, de otra forma se convertirá en un mito más para denigrar los momentos reales de nuestra experiencia. Mejor que encontremos la forma de hacer que cada momento de nuestra vida sea tan excitante y genial como el sexo lo puede llegar a ser (y créeme, ¡se puede conseguir!), ya que no podemos tener sexo a toda hora (eso se acabaría convirtiendo en algo aburrido, la vida tienes muchísimos más aspectos que no debemos olvidar). Puedes sentir y compartir pasión de una forma igual de profunda mientras construyes muñecos para la próxima manifestación, escalando furtivamente tejados para mantener conversaciones de madrugada, o viajando de polizón en un barco. Mucha gente no ha tenido la oportunidad de ser realmente libre y salvaje fuera de su habitación, así que resulta muy difícil serlo de forma natural cuando se está entre las sábanas.


- Rescata tu sexualidad de las definiciones y delineaciones creadas por fuerzas externas: los carteles publicitarios, las comedias románticas, las expectativas de tus amigos y tus familiares, los programas de la tele y otros sistemas de programación social que dictan la corrección del deseo y limitan lo erótico a lo estrictamente sexual. Esos poderes lo tienen todas las fichas apostadas en mantener tu sexualidad limitada y confinada a un acto físico estrictamente sexual, a una rutina y a una pareja y a una categoría etiquetada, para que no
descubras en ella (tu sexualidad) la libertad que podrías llegar a tener viviendo todo el tiempo, fuera de su control, más allá de sus objetivos de mercado. Pero, un paso más allá de los límites, y el mundo es nuestro.


- Y esto significa tirar a la basura tu pornografía. La pornografía no es obscena porque sea sexual, sino porque no lo es. La masturbación es algo bello, pero no dejes que la industria del porno compre tu libido. Una mujer bi-dimensional, sin importar que transgresoramente este posando, hará exactamente aquello que tú ordenes: eso significa que nunca te sorprenderá con sus deseos o perspectivas, nunca te abrirá nuevas puertas. Esta negativa a ser desafiada, es un rechazo a las vastas posibilidades de libertad que sólo pueden ser obtenidas estando con los demás. Deberíamos tener cuidado al dar a nuestras fantasías este tipo de esquemas de esclavitud, ya que aprendemos a convertir en un fetiche, la violencia de este tipo de sexo y podemos acabar viviendo en el estéril mundo determinista del control maníaco. ¿Quieres explorar, alcanzar clímax inimaginables, intentar cosas que nunca has visto en las películas? Hazlo con otras personas, están por ahí fuera.Hazles saber que estás preparada.


 - La sexualidad como un arte- he aquí un principio. ¿Pero qué tal un poco más de arte "sobre" sexualidad? es poco probable que el mundo de las imágenes vuelva a ser nuestro nunca más... es tan sólo otra diversión para distraer nuestra atención de este mundo, en el que deberíamos estar haciendo cosas, siendo nosotras mismas y sintiendo cosas con otras personas, no con la peligrosa comodidad de un objeto. Haz el amor y habla en voz alta de tus secretos mejor guardados, tus deseos más oscuros, los efectos que la cultura del miedo tiene sobre tu sexualidad... encontrar gratificaciones que satisfagan y subviertan simultáneamente nuestros programados y venenosos deseos,

reafirmándonos a nosotros mismos, ésa es la clave.




Subversión de Genero.

CUÁN ÉTICA ES LA ÉTICA DEL TRABAJO.

(reconsiderando el trabajo y el tiempo libre)

¿Alguna vez te has preguntado por qué tus padres actúan de manera tan desorientada cuando se trata de las actividades de "ocio"? ¿Por qué empiezan un hobby y, o bien lo van dejando poco a poco o bien se convierte en una patología obsesiva, aun cuando ese hobby parece no tener nada que ver con su vida? Puede que intenten perderse en sí mismos a través de la jardinería o ser fans de un club de fútbol. Puede que tu padre se compre un kit de herramientas completo, pero que sólo lo use unos días antes de dejarlos de lado, antes de
comprarse un equipo de esquí al mes siguiente. O puede que simplemente se pregunte cómo pagar las deudas que tiene después de haberse comprado esa televisión de pantalla panorámica ante la cual se pasa el resto de su tiempo.

¿Y han sido honestos contigo alguna vez acerca de sus trabajos? ¿Disfrutan en ellos? ¿Es el trabajo lo más excitante que podrían estar haciendo, son capaces de llegar a cumplir las metas que desean? ¿Se sienten heroicos y orgullosos cada día que llegan a casa, o se sienten cansados y malhumorados? ¿No encienden esa enorme televisión sólo llegar a casa? ¿Tienen la energía para hacer algo más?

¿Te has preguntado alguna vez si puede haber algo mejor para ellos, y para tí?

¿Cómo es el trabajo?


Debido a la "división del trabajo", la mayoría de los trabajos de hoy en día consisten en realizar tareas muy específicas, una y otra vez, con muy poca variedad. Si eres un fregaplatos, friegas platos: no tienes la posibilidad de interaccionar con otra gente o solucionar complicados problemas muy a menudo, y nunca puedes abandonar la habitación dedicada a lavar platos y salir corriendo a ver el sol. Si eres un agente
inmobiliario no utilizas nunca tus manos para hacer algo, y te pasas la mayoría del tiempo pensando acerca del mercado de valores y de los puntos de venta. Incluso trabajos que incluyen una cierta dosis de variedad pueden ser interesantes y sólo hasta cierto punto, dado que trabajamos en promedio cuarenta horas a la semana, y como mínimo cinco días de siete. Es una gran parte de nuestras vidas la que dedicamos al trabajo. El trabajo es la primera cosa que hacemos en la mayoría de días de nuestras vidas, y no conseguimos hacer nada más. Cuando dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo y energía trabajando en una tarea específica, o aunque sean 10 tareas específicas, tarde o temprano nos sentiremos aburridos y desesperadamente buscando variedad... incluso aunque estemos condicionados a no darnos cuenta de ello.

Además de esto, debido a su voracidad, las grandes empresas han tomado un papel dominante, con el resultado del decrecimiento del autoempleo y de los negocios pequeños. Por ello la mayoría de nosotros no tenemos mucha voz sobre cuáles serán nuestras responsabilidades en el trabajo . Es difícil empezar tu propio negocio o encontrar un vecino para el cual trabajar. A menudo para sobrevivir hemos de tomar un trabajo en el cual debemos obedecer a un cargo intermedio que probablemente no tenga mucho más control sobre su
trabajo que nosotros sobre el nuestro. Dado que no tenemos posibilidad de decidir lo que hacemos, hay muchas posibilidades de que nos sintamos alienados por nuestro trabajo, desinteresados en la calidad de nuestro trabajo. Incluso podemos sentir que los proyectos en los que trabajamos son poco importantes.

Es fácil sentir que que la mayoría de trabajos disponibles son poco importantes, ya que en realidad, la mayoría lo son. En una pura economía capitalista, los trabajos que están disponibles estarán determinados por qué productos tengan más demanda, y a menudo los productos que tienen más demanda ( tecnología militar, comida rápida, ropas de moda) no son productos que realmente hagan felices a la gente. Es fácil sentir que todo tu trabajo es malgastado cuando los productos en los que trabajas tan duro parecen no hacer más felices a la gente a los que son vendidos. Cuánta gente realmente se siente feliz por las patatas fritas de los fast-foods. No podrían sentirse más felices comiendo una comida hecha por un amigo o por un chef que conozcan y que sea el dueño de su restaurante? Resumiendo, el "trabajo" tal como lo concebimos tiende a hacernos infelices porque hacemos demasiado, porque es tan repetitivo, porque no podemos elegir qué hacemos y porque lo que hacemos es a menudo poco importante para la gente.

¿Y cómo es el tiempo libre?
Llegamos a casa exhaustos del trabajo, exhaustos de invertir todo nuestro tiempo y energía en un proyecto que es muy posible que no hayamos tenido la oportunidad de escoger, y lo que necesitamos en recuperarnos. Estamos física y emocionalmente quemados, y nada parece más natural que sentarse tranquilamente un rato y ver la televisión o leer el periódico, mientras tratamos de reunir la fuerza necesaria para el siguiente día de trabajo. Puede que intentemos dejar atrás nuestro cansancio y frustración concetrándonos en un hobby u
otro; pero debido a que no estamos muy acostumbrados en dirigirnos a nosotros mismos en el lugar de trabajo, ocurre que a menudo no sepamos qué queremos realmente cuando estamos libres en casa. Desde luego que habrá una u otra empresa que tenga unas cuantas sugerencias para ello, ya sea a través de la publicidad o al observar a nuestros vecinos. Pero es seguro que esas empresas tienen como mínimo el mismo interés en sus beneficios que en nuestra satisfacción; mientras tanto nos daremos cuenta de que jugar a la videoconsola  es extrañamente insatisfactorio.

De forma similar, es obvio que no tenemos ni el tiempo ni la energía suficiente después del trabajo como para cuestionar nuestra situación, ni participar en actividades que nos satisfagan si éstas requieren mucho tiempo o energía  No nos gusta pensar demasiado en si nos gusta nuestro trabajo, nuestras vidas. Es más, esto podría resultarnos deprimente, y, de todas formas, ¿qué podemos hacer nosotros si no lo disfrutamos? No tenemos la energía suficiente como para disfrutar del arte o de la música que son realmente desafiantes; necesitamos que nuestra música sea tranquila, que el arte no sea amenazador, que nuestros libros sean puro entretenimiento.

De hecho, hemos asociado el realizar un esfuerzo con hacer cosas en el trabajo, el relajarnos y no hacer nada con nuestro "tiempo libre". De esta manera, ya que a muchos de nosotros no nos gusta nuestro trabajo, hemos asociado el "hacer cosas" con sentirse infeliz, mientras que la felicidad, que nosotros sepamos, es... no hacer nada. Nunca actuamos por nosotros mismos, porque gastamos todos nuestros días
actuando para otra gente, y pensamos que actuar y trabajar duro significa el camino hacia la infelicidad. Nuestra idea de felicidad es no tener que actuar ni hacer, estar en perpetuas vacaciones.

Y esta es la razón última por la que muchos de nostros somos infelices: porque la felicidad no significa no hacer nada, significa actuar de forma creativa, hacer cosas, trabajar duro en aquello en lo que crees. La felicidad es una corredora de larga distancia: enamorarse, cocinando una receta original para gente que amas, fabricarte una estantería, componer una canción... No hay felicidad posible en sentarse en el sofá: es algo que debemos perseguir. No somos infelices por tener que hacer cosas, lo somos porque todas las cosas que hacemos no tienen significado para nosotros. Y dado que nuestros trabajos nos agotan y nos alejan de lo que deseamos, son la fuente de mucha de nuestra insatisfacción.

¿Cuál es la Solución?
Sabes que no tienes que trabajar en esos empleos. Es posible arreglárselas sin Pepsi y sin ropas caras, sin la enorme televisión panorámica y sin el diseño decorativo de tu hogar. Puedes intentar iniciar tu propio negocio haciendo algo que te interese (aunque aún así corres el peligro de escasez de variedad en tu trabajo), o puedes intentar encontrar un trabajo que te guste en el mercado laboral de hoy en día (¡buena suerte!), y esto te puede permitir tener suficiente tiempo y energía como para hacer otras cosas que disfrutas. Lo más importante es organizarte la vida de forma que hagas cosas porque las quieras hacer, no porque creen beneficios. De lo contrario, sin importar cuánto dinero ganes, estarás vendiendo tu felicidad por dinero. Recuerda que cuánto menos gastes, menos tendrás que preocuparte acerca de cómo conseguir dinero, y menos tendrás que trabajar en esos lugares deshumanizadores. Aprende a utilizar tu "tiempo libre", no vegetar ni gastarte dinero en entretenimiento, si no para crear cosas y realizarte en ellas. Puede que sean cosas en las
que nadie se gastara dinero, pero que hacen de tu vida (y puede que la de otros) algo mejor.

Algunos argumentarán que el sistema en el que vivimos se quebraría si todos nos largáramos de nuestros puestos de trabajo: ¿sí? pues mejor. ¿Es que no hemos construido ya suficientes coches, centros comerciales, televisiones y campos de golf? ¿Suficientes plantas nucleares? ¿No sería todo mejor si hubiera una escasez de fast-food y un aumento de comida casera? Si hacer música es más satisfactorio que trabajar en una linea de montaje, ¿por qué tenemos tan pocas buenas bandas y tantos aparatos de radio? Por supuesto, un mundo
"libre de trabajo" es un sueño que probablemente nunca veremos; pero, como siempre, el desafío es hacer de este sueño una parte de nuestro mundo, tanto como puedas, para liberarte de las cadenas del consumismo irracional y de los trabajos derrite-cerebros para vivir una vida que tenga más significado.

Un Llamado a las Armas.

Crimethinc., Grupo de Tareas #69, "Vanguardia para la revolución sexual".

Esta es una comitiva ad hoc que consiste en todas las personas que en cualquier momento determinado estan teniendo sexo que es medio para expandir sus horizontes personales, socialmnete prohibido o bien toma lugar en un espacio vedado para tales actividades. Suele incliurir a amantes jovenes y frescxs, gente que vive la vida sin mucho cuidado, y hombres y mujeres de todas las edades que atraviesan experiencias inesperadas; lxs adolecentes que se masturban son siempre consideradxs miembros honorarixs. Quienes esten en busca de conquistas son excluidxs de principio, por supuesto.

Un llamado a las armas!
Porque tenemos tan poco sexo honesto, íntimo y peligrosamente hermoso que nos tienen que vender imagenes chatas para conformarnos. Porque pasamos mucho mas tiempo contemplando estas representaciones en vez de tener sexo cuando dormimos juntxs, el sexo se trata mas de la union de roles que de la union de individuos, y no precisamente roles satisfactorios o que ayuden a la hora de unir individuos. Porque lxs mas extremxs de nosotrxs aun preferirian hablar elocuentemente de la revolucion total, antes que atravesar un momento de experiencia real en un campo que de verdad importa, como nuestras camas. Porque que mientras que nuestras sexualidades se construyan con los medios de comunicacion del silencio y la cultura de la violencia, cada unx de nosotrxs es un caballo de Troya cargando nuestrxs
propixs enemigxs (los valores de dominacion sumision, la paralisis del miedo y la vergüenza) a donde sea que vayamos.

Es hora de dejar de ser espectadorxs y pasar a ser actores y actrices, para recuperar nuestros deseos a traves de transformar nuestras vidas sexuales que son de recreacion pasiva a re-creacion activa. Y para hacer esto, debemos primero reemplazar las representaciones del sexo en nuestras vidas y en nuestro entorno por sexo real. Somos mas de lo que pensas. Sos unx de nostrxs cada vez que transformas un espacio "publico" no "privatizandolo" (ya ha sido privado de cualquier cosa personal, ahi está la ironia de los "Espacios publicos" son en verdad los espacios menos publicos de todos), sino mas bien, transformandolos en espacios para la gente real, llevando a cabo actos que se sientan realmente liberadores... por ejemplo, teniendo sexo.

Tampoco es que el sexo en publico siempre es revolucionario, pero tal sexo es siempre revolucionario en el sentido en que transporta el "hacer el amor" y lo saca de los estrechos confines en los cuales es permitido (hay que aclarar: en los que se permite que agonice enjaulado y privado de toda espontaneidad, al mismo tiempo que nosotrxs tambien morimos con el resto del mundo privado de toda espontaneidad.

Nos deberian reconocer: 1. por la inocencia de nuestras sonrisas culpables, caminando de la mano en la niebla nocturna de los parques: transformados y trascendentes, sin ataduras ni inhibiciones en este mundo seco y sin sueños  /2. por los metodos de control de natalidad usados tirados en los baños de la oficina o en las aulas universidad  /3. por el creciente número de mujeres que saben exactamente lo que quieren y hombres que no tienen miedo de tocarse entre ellos.
Seremos la chispa que encienda la proxima revolucion sexual, ejercitos de amantes dejando de lado sus responsabilidades y levantando a sus amantes, como armas, para combatir la falta de felicidad en el mundo.

Nos dicen "quedense en el closet, allí es seguro" y nosotrxs nos negamos, precisamente por eso! Como aprendimos una y otra vez en esta lucha, nuestra unica seguridad es el peligro.

Amantes del mundo: únanse, no tienen nada que perder mas que su vergüenza y un mundo de placer por conquistar.

HAY UN MUNDO OCULTO DENTRO DE ESTE.

Este mundo, el supuesto "mundo real", es sólo una fachada. Empuja la persiana y verás las bibliotecas llenas de novelas de huidas, las autopistas repletas de fugitivos y simpatizantes, todas las recepcionistas y madres sensatas están tirando de la correa por una oportunidad de mostrar cuán vivas aún están... y todas esas habladurías de responsabilidad y de ser prácticos, son sólo amenazas y engaños para impedirnos estirar nuestras manos y encontrar que el cielo se encuentra a nuestro alcance, ante nosotros.

También ocurre que, si recorres las compactas paredes de aquella ciudad, cuando menos lo esperas, ves una grieta abierta y una ciudad diferente aparece. Luego, un instante más tarde, se ha esfumado. Quizá todo esté en saber qué palabras decir, qué acciones llevar a cabo, y en qué orden y ritmo; o quizás, la mirada, la respuesta, el gesto de alguien sea suficiente; sea suficiente para alguien, para hacer algo por el puro placer de hacerlo, y para que su placer se convierta en el placer de otros: en ese momento, todos los espacios cambian, todas las alturas, todas las distancias; la ciudad se transfigura, se vuelve cristalina, transparente como las alas de una pequeña libélula. Todo debe suceder como si fuera por casualidad, sin atribuirle demasiada importancia, sin recalcar que estás llevando a cabo una operación decisiva, y obviamente recordando que en cualquier momento la vieja ciudad regresará y sellará su techo de hormigón, neón y smog por sobre nuestras cabezas.

HAY UN MUNDO SECRETO OCULTO DENTRO DE ESTE
Puedes saborearlo en el choque y el ruido de un primer e inesperado beso, o en la sangre en tu boca ese instante después de un accidente, cuando te das cuenta de que todavía estás vivo. Sopla en el viento que sientes en las azoteas de una verdadera noche imprudente de aventuras. Lo oyes en la magia de tus canciones favoritas, cuando te elevan y te transportan en formas que ninguna ciencia o psicología ha podido explicar jamás. Podría ser que hayas visto evidencia de esto, rayado en las paredes de los baños, en un código sin clave; o hayas podido hacer una pálida reflexión de ello en las películas que crean para mantenernos entretenidos. Está entre las palabras, cuando hablamos de nuestros deseos y aspiraciones, aún acechando -en alguna parte- por debajo de las limitaciones de ser "realista" y "práctico".

Cuando poetas y radicales se quedan despiertos hasta el amanecer, rompiéndose la cabeza por la perfecta secuencia de palabras o acciones, para llenar corazones (o ciudades) con fuego, ellos están intentando encontrar una entrada oculta a él. Cuando tarde en la noche, los niños escapan por sus ventanas para ir por ahí; o cuando luchadores por la libertad buscan un punto débil en la coraza del gobierno, ellos están tratando de entrar a escondidas en él; pues son ellos quienes saben mejor que nosotros donde se ocultan las puertas. Cuando adolescentes destruyen un cartel publicitario para provocar persecuciones -que duren toda la noche- con la policía, o anarquistas interrumpen una manifestación pacífica para destrozar las ventanas de una sucursal de una gran cadena de negocios; ellos están tratando de tomar por asalto sus puertas.

Cuando estás haciendo el amor y descubres una nueva sensación o región del cuerpo de tu amante, y los dos se sienten como exploradores descubriendo una nueva parte del mundo, como si hubieran descubierto un oasis en el desierto o la costa de un continente desconocido, como si fueran los primeros en llegar al polo norte o a la luna, ustedes están trazando sus fronteras.

No es un lugar más seguro que éste; al contrario, es la sensación de peligro allí presente, que nos trae de vuelta a la vida: la sensación de que por una vez, por un momento que parece eclipsar el pasado y el futuro, hay algo real en juego.

Tal vez te tropezaste con esto, una vez, por accidente y quedaste asombrado por lo que encontraste. El viejo mundo se hizo trizas detrás de ti, y ningún doctor, físico o metafísico, pudo volver a armarlo de nuevo. Todo lo anterior se convirtió en trivial, en irrelevante, en ridículo, así como de repente los horizontes parecían acercarse a tu alrededor, y caminos mucho mejores de los que pudiste imaginar se aparecieron. Y quizás juraste que nunca regresarías, que vivirías el resto de tu vida electrizado por esa urgencia, en la excitación del descubrimiento y la transformación; pero regresaste.

El sentido común impone que este nuevo mundo sólo puede ser experimentado temporalmente, que sólo es el shock de la transición, y nada más; pero los mitos que compartimos alrededor de nuestras fogatas narran una historia diferente: oímos acerca de mujeres y hombres que permanecieron allí por semanas, años, que nunca regresaron, que vivieron y murieron -allí- como héroes. Nosotros sabemos, porque lo sentimos en ese ancestral rincón de nuestros corazones que alberga el recuerdo de libertad desde épocas remotas, que este mundo secreto se encuentra cerca, esperando por nosotros. Puedes verlo en el resplandor de nuestros ojos, en el desenfreno de nuestras danzas y nuestras aventuras amorosas, en la protesta o fiesta que se escapa de las manos.

Tú no eres la única persona tratando de encontrarlo. Estamos aquí afuera, también... algunos de nosotros incluso estamos esperando por ti. Y deberías saber que cualquier cosa que alguna vez hayas hecho, o considerado hacer para llegar allí no es disparatada, sino hermosa, noble, necesaria.

La Revolución, es simplemente la idea de que podamos entrar a ese mundo secreto y nunca regresar; o mejor, que podamos hacer arder éste en llamas, para revelar por completo el que se esconde debajo. 

LAS PALABRAS MIENTEN.

Las palabras mienten, mienten, MIENTEN, engañan. ¿Nada nuevo verdad?

Los políticos mienten, son unos corruptos, bla bla bla. Siempre tenemos la fácil opción de mirar a aquellos que odiamos y decir que mienten bla bla bla.

Pero siempre tenemos a nuestro lado los que dicen la verdad, cosas buenas, cosas en las que creemos. Sea Noam Chomsky, o Bonano o esos simpáticos pseudónimos de Crimethinc. ¡Estos si que son verdaderos, estos sí que me hacen soñar en un mundo diferente! Estos son los buenos!

Y por lo tanto les creo. Sus ideas penetran en mí. Ni los conozco, ni sé cuáles son sus hipocresías ni sus mentiras. Nos creemos que lo que leemos es TODO lo que realmente són esas personas. Nos creemos lo que esa gente escribe, no vemos sus censuras ni pensamos en que quizá el más bello, optimista y radical texto pueda ser escrito en un único momento positivo o eufórico de una persona conformista y apática. ¿No es posible? Y ¿por qué no? Pueden estar tratando de expresar lo que les gustaría que fuese, no lo que viven cad día. ¿Por qué no? Puede que nuestro ídolo vegano escriba violentos textos anti-cárnicos mientras come una hamburguesa. ¿Imposible? ¿Por qué?


Simplemente conectamos el canal al cuál queremos subscribirnos. Simplemente creemos en algo que quizá no vemos a nuestro alrededor. 

No hay nada más fácil que engañar y ser engañados a través de las palabras escritas. No hay nada más estúpido que creerlas. Un escritor con buena capacidad, aunque fuera anarquista convencido, sería capaz de escribir un buen y convincente texto fascista.


No creamos en las palabras, todavía menos en estas que estoy escribiendo. No te fíes de alguien que se basa en palabras para definir quién es. No dejemos que las palabras de otros nos posean y nos limiten, que nos hagan ver el mundo de manera ideal. El mundo ideal no existe. 

Sólo si existe es TU mundo ideal, aquél en que tus manos tocan tierra, tu nariz olfatea pólvora. Siente la magia: ¿alguien ha descrito alguna vez lo que sientes al colocar una bomba en una empresa de alta tecnología? ¿O la sensación que te ha producido un ocaso de otoño? ¿O cómo te has sentido apaleado por un grupo de nazis? La emoción en la lectura no puede sustituir a la sensación en el contacto y en la vivencia. Son dos cosas diferentes.


Podemos llevar una vida creyendo en lo que otra gente (suponemos) que vive y cree. Podemos ser tremendamente revolucionarios a ojos de otras personas a través de conversaciones donde recuperamos lo que dijeron esas otras personas a las que leimos. Podemos creer que mañana empezaremos a hacer lo que ese texto dice que hemos de hacer.

Podemos esperar a que otra gente organice aquella acción directa que creemos debe ser realizada, o quejarnos de porqué nadie da ese primer paso, y decir a todo el mundo que "en mi ciudad ni pasa nada". O acudir a ese acto que es tan perfecto en teoría que va a cambiar el mundo, y luego deprimirnos porque solo acudieron 15 personas. 
El papel del espectador es siempre triste. Nunca acaba de sentir la excitación del que participa y crea activamente. Siente el éxito o el fracaso, pero siempre como algo ajeno. Cree en palabras, ideas...pero nunca salen de él. Como buen anarquista no cree en los líderes, pero es siempre rebaño. Ni siquiera es líder de su propia vida, y lo busca siempre en otro lugar. Está realmente jodido.


Para los lectores esto será otro texto, algo que según mis propias palabras, no debe ser creído. Espero que eso SI haya quedado claro. 
Todo este Heraldo 2 no es nada más que el mundo de otras personas! Analizalo, criticalo, adóralo, ódialo...siempre es mejor hacer eso acerca de un trozo de papel que de la propia vida, ¿no? Más sencillo. No hay nada más triste que el papel de crítico de arte. Siempre analizando y creyendo saber sin nunca estar realmente en esa posición de "artista". Quizá prender fuego a esas obras de arte que le poseen le haría sentir vivo de nuevo. 

Bueno, muchos otros de nosotros somos expertos críticos de las vidas, acciones y creencias de otras personas. Nos falta fuerza vital como para enfrentarnos y hacer cosas por y para nosotros mismos, así que nos creemos con el derecho de criticar negativamente lo que hace otra gente. En vez de predicar con el ejemplo, de hacer ver (de hacernos ver a NOSOTROS MISMOS) cómo vivir de otra manera a través de nuestras acciones (y no necesariamente a través de un texto), en vez de eso llenamos el tiempo en la crítica de todo aquello que no se ajusta perfectamente a lo que es "correcto". La verdad, prefiero disfrutar de mi sobrinita, hacer que pase un buen rato sin necesidad de ver películas de princesas y príncipes, sin tener que ir con ella al shopping que tener que pasar otra tarde de conversación entre amigos cagándome en los anarco-sindicalistas porque son unos desfasados de hace medio siglo BLA BLA BLA zzzzzzzz(uff, me quedé dormido)

Nos hemos acostumbrado a leer textos y escritos de gente lejana. Nos hemos olvidado de escuchar cuentos orales de gente a la que conocemos y apreciamos, o de desconocidos en la ruta. Nos permitimos el lujo de pasarnos las horas muertas (que cada vez son más...cuidado cuidado que te agarran) frente a la computadora matando el tiempo y negando lo que el inconsciente nos pide: CORRE, SALTA, HAZ EL AMOR, CONSTRUYE UNA BOMBA, ESCUCHA A LOS ARBOLES, GRITA!! 
Puedes sentirte tranquilo mientras escribes cartas a políticos pidiendo que dejen de ser tan malos. Puedo ver a la secretaria de ese político desechando a la basura todas ellas antes de abrirlas. Puedes leer todas las revistas izquierdistas, puedes creer que alguien hará lo correcto por tí, mientras tú esperas. Puedes gastar más papel a través de la burocracia, de los panfletos y de los trámites judiciales del que se utilizará de esas hectáreas que pretendes salvar. Venga, lo estás deseando, excítate y ponte delante de un bulldozer, átate a un árbol...¿no te sientes MÁS VIVO?
No puede haber paz real mientras vivamos entre gente que ya nos ha declarado la guerra, no puede haber paz, sólo capitulación. Ni tan siquiera esta lleva a más paz, si no a más explotación y a más degradación. No somos responsables únicamente por lo que hacemos, si no también por lo que está en nuestras manos parar. Antes de poder hablar de paz, debemos de hablar honestamente acerca de la guerra que ya se está dando, y hablar honestamente de pararla por cualquier medio. Los que la declararon no van a parar si les pedimos por favor que lo hagan. Sólo hay un lenguaje que ellos entienden, y todos sabemos cuál es. Y aún así no actuamos claramente sobre ello... sólo hablamos y leemos y delegamos...qué aburrimiento. 

Saludos, disidentes.

La historia no es algo que le pasé a la gente, es la actividad de las personas; en todo momento, en cada decisión, en cada gesto, hacemos nuestra cultura, nuestras historias de vida, nuestro mundo. ¿Asumimos nuestra responsabilidad o atribuimos este poder a los ejecutivos, políticos, estrellas de pop, los sistemas económicos, o deidades?


En una sociedad que glorifica el poder y nuestra pasividad, todo pensamiento que cuestiona esta pasividad es un pensamiento criminal. El pensamiento criminal es la transgresión, sin la cual la libertad y la autodeterminación es imposible; es la llave maestra que abre las prisiones de nuestro tiempo.

CrimethInc. es el mercado negro, donde se comercia este contrabando precioso. Aquí, los mundos secretos de los ladrones, los alborotadores, los marginados, los desertores, los adúlteros, los vándalos, los soñadores (es decir, de todos nosotros, en esos momentos en que, con ganas de más, nos entregamos a pequeñas rebeliones), convergen para crear puertas hacia nuevos mundos donde el robo, el engaño, la guerra, el aburrimiento y demás,son simplemente obsoletos. 


Este blog es una de las muchas manifestaciones de la red subterránea  a través del cual trabajamos para hacer realidad estos sueñospara tomar las riendas de nuestras vidas y nuestra historia en lugar de usar la misma energía para insistir en qué estamos haciendo por ella. Si usted tiene ideas y las intenciones de ilícitos que compartir con nosotros, le invitamos a unirse a nosotros aquí.


Está entrando en Cyberia (Población: cero).
Una nota sobre los medios. 


Debido a tu vago interés en esta materia; que se ha considerado antisocial por la nueva policía del pensamiento;  te has exiliado a Cyberia. Puedes creer que tu visita es voluntaria, pero te preguntas: ¿Puedes vivirlo (En tiempo real, a todo color y fuera de la red)? La revuelta y la transformación sobre la que fantaseas, ¿ Estarás aquí sólo contemplando y negociando con representaciones de estas cosas? Las nuevas cámaras de aislamiento y salas de interrogación no necesitan, en gran medida, ningún procedimiento judicial o aplicación de la ley para actuar. Nos limitamos a  cubiculos de oficina, cafés internet, habitaciones solitarias; voluntariamente; incluso a nosotros mismos  creyendo haber encontrado el acceso a nuestros sueños y deseos allí. 


No te criticamos, por supuesto, ya que estamos en la misma situación que tú, en un auto-exilio similar. Vamos a utilizar este tiempo en el desierto como los antiguos presos políticos lo hicieron: sin acostumbrarnos a esto, no para construir una nueva vida en torno a está amputación voluntaria, sino educándonos, aumentando nuestro poder y conexiones, así cuando podamos volver a la sociedad estaremos armados de nuevas herramientas para el desmontaje y la reconceptualización de esta. 


Retomemos el mundo, en lugar de la "superautopista de la información"  sobre la que estamos siendo conducidos lejos de él tan rápidamente, así que un día no habrá necesidad de que nadie vuelva aquí, ademas de historiadores equivocados y otros arqueólogos de los cementerios malditos del pasado. 


Nos vemos al otro lado de la pantalla, si lo haces. 


Crimethinc, colectivo de ex-trabajadores.